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¿MI HIJO TIENE TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD (TDAH)?


¿Qué es un Trastorno? Si yo salgo a la calle en pleno verano con un abrigo, chalina y guantes, dirán que estoy "trastornada" porque es una conducta inusual o poco común en las personas; si yo me tiño el cabello de color verde, probablemente, piensen lo mismo y digan: ¡está loca!, yo, más bien diría "qué valiente es para atreverse a hacer algo que le gusta” (independientemente de lo que piensen los demás). Entonces un trastorno es un conjunto de acciones o conductas que, una persona "normal" o en su “sano juicio”, no haría.

Un trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, es aquél que se caracteriza porque el niño que la "padece" es inquieto y distraído; le cuesta estar sentado por más de 5 minutos, no sigue órdenes y hay que repetirle las indicaciones dadas, en más de una ocasión. Este diagnóstico solo lo hace el psiquiatra o el neuropediatra, y el tratamiento convencional se basa en terapias de atención, concentración, conductual y en algunos casos "extremos" la medicación.

Sin embargo, el TDAH, no es una enfermedad, es un trastorno porque se desconoce las causas o el origen de los síntomas. No existe ninguna prueba clínica como el análisis de sangre, resonancia magnética, ecografía u otros que afirmen o prueben que hay una causa de origen orgánico. La medicación, lejos de "ayudarlos" solo los dopa, y algunos maestros creen que el tratamiento funciona porque los niños ya no están moviéndose, yendo de un lado a otro en el aula. Para más información los invito a investigar y leer a Marino Pérez, psicólogo y catedrático que afirma que el TDAH no existe y la medicación no es un tratamiento si no un dopaje", ha escrito un libro llamado "Volviendo a la Normalidad" donde habla acerca del tema y lo pueden comprar por Play Store.

Conductas que no se relacionan con el diagnóstico de TDAH: 

Problemas de aprendizaje, el retardo mental, pegar, gritar, cuestionar las órdenes de los adultos, llorar de frustración o de cólera, contestar de mala forma a los padres y adultos, no obedecer, etc. Si esto se da en tu niño, es porque, como padre o madre, desconoces como educar, corregir y poner límites; ya que, la forma en que lo haces, no está funcionando (y qué vamos a saber si nadie nos enseña la forma adecuada para hacerlo). Busca la orientación pertinente y profesional.

Recuerda que la atención va aumentando, paulatinamente, según la edad y la madurez del cerebro y nuestros hijos prestarán más atención a lo que sea de su agrado. Asimismo, a medida que vayan creciendo, bajará la inquietud y podrán tener un mayor control de su cuerpo y mente, no lo castigues por eso. Ayúdalo, no será niño toda la vida.

Y por favor, no etiquetes a tu hijo, él o ella no es así porque tiene un TDAH, él es niño y está aquí para equivocarse y aprender. Acompáñalo en su camino, sé su guía y maestro, que sepa que lo amas, por sobre todas las cosas.

Cindy Cotrina 

Psicóloga y Psicoterapeuta.
Imagen: Thegalerie.eu